Carlos Arniches (1866-1943)

Es un punto de referencia inevitable en la historia del teatro español.
Llevó a los escenarios la vida española de un amplio y complejo período. Su dedicación al teatro, como él mismo afirma, comenzó casi por casualidad, en una época de gobierno liberal, que favoreció la expansión del género chico, con su carga satírica y burlona. Con un estilo personalísimo, Arniches plasmó su visión dramática de la realidad cotidiana.
Desde el género chico a la tragedia grotesca, supo cultivar diversos géneros para un público que le encumbró y una crítica que reconoció su valía.
La escritura en colaboración era una forma habitual de hacer teatro en este período y Arniches, como otros dramaturgos, se hizo a sí mismo gracias a este sistema de aprendizaje mutuo hasta que publicó en solitario sus propias obras.