Don Juan Manuel (1282-1348)

Nacido en Toledo, de origen aristócrata (hijo del infante don Manuel y nieto de Fernando III). Se quedó huérfano muy pronto y fue educado como un infante en la corte. Debido a su carácter reflexivo, consciente de su situación como hombre de armas y de letras, pronto se distanció del ambiente aristocrático. Se vio envuelto en problemas dinásticos y amenazas de muerte por su toma de postura en el conflicto de los reinos castellano-aragoneses y por su insistencia en alcanzar el cargo de regente, ya que se consideraba igual a los reyes, pero no siempre les obedecía. Sobre todo, fue un noble conocedor de sus intereses, con una clara idea política y, como aristócrata laico, intentó recuperar un puesto en la cultura copada por el clero. Todas estas circunstancias se ven reflejadas en su obra, cuya gran originalidad reside en la combinación de materiales tradicionales con un estilo nuevo y personal que refleja su rechazo al orden de cosas que le tocó vivir. No en vano se le ha considerado el prosista castellano más importante del siglo XIV.