Leandro Fernández de Moratín (1760-1828)

Su crianza y primera formación se desarrollan en plena época del despotismo ilustrado, durante el reinado de Carlos III. En el Madrid de 1760, un ambiente de intelectuales reformistas envuelve sus primeros años. Acude con su padre a las tertulias del momento y presencia las reuniones literarias que se celebraban en su casa. Trabajó por la renovación del Teatro para que se transformara en escuela de buenas costumbres, dado que la única formación disponible para el pueblo iletrado provenía de dicho género o de la iglesia. Aunque fue esencialmente dramaturgo, sus primeras incursiones literarias pertenecen al campo de la poesía y pronto se materializaron en diversos premios literarios. Aunque pudo disfrutar en vida del gran éxito de su teatro, al morir su padre se hace aprendiz de joyero para sobrellevar los apuros económicos de toda la familia.