Luis de Góngora (1561-1627)

Nació y murió en Córdoba. Su familia, de ascendencia vasco-navarra, no disfrutaba de una buena situación económica por lo que el mejor destino de su primogénito sería la carrera eclesiástica, aunque no lograría ordenarse como sacerdote hasta los cincuenta años por su juventud alegre y libertina. Estudió derecho en Salamanca, pero le interesó más el cultivo de las letras, que comenzó muy joven.
Viajó por Europa y fue un gran lector de los clásicos latinos y de los petrarquistas italianos, que inspiraron su etapa juvenil.
Más adelante, caminó por rumbos inexplorados y su arte rompió todos los moldes. Como padre de la escuela culterana, criticada y rechazada en su momento, será admirado y estudiado por los simbolistas franceses, aunque la revolución que llevó a cabo en la lengua literaria de su tiempo no se le reconoció suficientemente, ya que no se publicaron sus antologías, sino sólo algunas composiciones sueltas de su época estudiantil.