Viajes Medievales

La maravilla es un elemento esencial del universo medieval. Las noticias sobre maravillas inundan los relatos de viajes, pero también los tratados geográficos y los libros de caballerías. Solían representarse en ilustraciones fabulosas sobre los objetos prodigiosos y las criaturas extrañas que encontraban los viajeros, por lo que era habitual encontrar esta palabra en el título de sus libros, como le ocurre a los que componen este volumen. Es conocida la idea de que Marco Polo no escribió directamente la narración de su viaje, sino que se lo dictó a un colaborador del que apenas se tienen noticias. Lo cierto es que Marco Polo fue un fino observador de la realidad, que inició su viaje muy joven, cuando la formación académica aún no había moldeado su capacidad de observación, aspecto que aporta a su libro una perspectiva diferente a la de otros viajeros. Mandavila es un narrador inteligente con una idea muy clara de lo que quería escribir. No relata un viaje real, sino que consigue trenzar múltiples fuentes escritas para combinar la geografía y la historia de manera novedosa.
Lo que se sabe de Pero Tafur es lo que él mismo cuenta en su obra: en Sevilla es donde transcurre la mayor parte de su vida donde nació a principios del siglo XV. A las órdenes de Juan II tomó parte en las guerras de reconquista y combatió contra los moros en Jaén, circunstancia que aprovechó para emprender su viaje, en 1436, por tierras lejanas y extrañas. Colón nació en Génova, hacia 1450, en una familia de mercaderes, lo que le permitió entrar en contacto con el mar. Vivió muchos años en Portugal y fue esta sociedad atlántica y marinera la que contribuyó a que madurara su idea de alcanzar el fabuloso mundo de Oriente, tantas veces descrito por los viajeros, pero quería hacerlo por una nueva ruta a través del Atlántico: la Historia deja constancia de que los errores de cálculo que cometió marcaron su fama para siempre.