Unamuno y el Cancionero

En el Cancionero, más de mil setecientos poemas compuestos a lo largo de muchos años (1928-1936), Unamuno experimenta con el lenguaje y sigue transitando temas tan señalados en su obra como el diálogo íntimo con Dios Padre: “Estos versos, más o menos canciones, han sido mejor que escritos cantados o canturreados con pluma metálica —pluma de ala de acero— en una celda de destierro —destierro, desentierro— donde todas las albas me remozaba el espíritu releyendo en el Nuevo Testamento, cerca de la mar, que es el Testamento Eterno… La lectura y lección del Nuevo Testamento me era padre nuestro de cada día. Y oía yo, bibliófago, comedor de libros, lo que el de la Revelación —Apocalipsis— nos dice.

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Tú te quieres, yo me quiero
tú me quieres, yo te quiero.

Padre, con este tuteo
de intimidad entrañable
en Ti me endioso, me creo,
se hace mañana mi tarde.

En Ti, Padre, yo me veo,
Tú te ves en mí, mi Padre;
tuteo se hace yomeo
y somos uno de sangre.

Tú me creas, yo te creo,
y en este diálogo que arde,
tumeo se hace yoteo
y las palabras gigantes.

Hablando se entienden hombres
y el nombre a la cosa le hace,
forjada a incendios de soles
fría palabra… diamante.
12 de marzo, 1928”.

Para conocer un poco más sobre el Unamuno poeta, aquí os dejamos el enlace al libro https://bit.ly/2KNezs8 #poesía #Generación98 #Unamuno

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