Tomo V (Teatro y Poesía)

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Autor: Ramón del Valle-Inclán

Obras incluidas

Tomo V (Teatro y Poesía)

Divinas Palabras.

Tragicomedia de aldea

Farsa de la enamorada del Rey

Farsa y Licencia de la Reina Castiza.

Luces de Bohemia. Esperpento

La Rosa de Papel. Novela macabra

La Cabeza del Bautista. Novela macabra

Ligazón. Auto para siluetas

Sacrilegio. Auto para siluetas

Martes de Carnaval. Esperpentos: Las Galas del Difunto.

Los Cuernos de Don Friolera.

La Hija del Capitán

Poesía:

Aromas de Leyenda. Versos en loor de un santo ermitaño

La Pipa de Kif. Versos

50,00


Obras incluidas

Tomo V (Teatro y Poesía)

Divinas Palabras. Tragicomedia de aldea

Farsa de la enamorada del Rey

Farsa y Licencia de la Reina Castiza.

Luces de Bohemia. Esperpento

La Rosa de Papel. Novela macabra

La Cabeza del Bautista. Novela macabra

Ligazón. Auto para siluetas

Sacrilegio. Auto para siluetas

Martes de Carnaval. Esperpentos: Las Galas del Difunto. Los Cuernos de Don Friolera. La Hija del Capitán

Poesía:

Aromas de Leyenda. Versos en loor de un santo ermitaño

La Pipa de Kif. Versos

El Pasajero: Claves líricas

Sinopsis

En poco más de año y medio hemos logrado materializar un proyecto tan ambicioso como complejo: concluir con este quinto volumen las Obras completas de Valle-Inclán, un nombre que impone por el número, diversidad y riqueza de sus obras, como bien señala Margarita Santos Zas, coordinadora del Grupo de Investigación Valle-Inclán que ha capitaneado la presente edición y firma el extenso estudio que abre el volumen.

La década de 1920 a 1930 supone un tiempo prodigioso en la producción teatral de Valle, unos años en los que el autor culmina su proyecto de renovación teatral cuyos orígenes pudimos apreciar en el tomo IV. Un proceso de “reteatralización” que también reclamaban otras voces fuera de España y que, en el caso de Valle, supone un compromiso ético que se materializa a través del esperpento, de sus farsas, tragicomedias y de sus “melodramas para marionetas”.  Una mirada, en suma, que busca la plasticidad y potencia el espectáculo teatral.

A esta etapa revolucionaria se añade el giro ideológico de Valle hacia la izquierda que cristalizará en una escritura comprometida que critica la España de su tiempo a través de la caricatura y que culmina en el esperpento.

He aquí el marco estético en que se ubican las once piezas de este tomo recogidas según su editio princeps (a excepción de los textos de Martes de Carnaval), y ordenadas con criterio cronológico tal y como aparecieron en librería. Todas ellas nos revelan a un autor en su plena madurez creativa.

Tras el silencio de la I Guerra Mundial, de la Revolución Rusa, de experiencias tan duras como la muerte de su primogénito, tras unos años de retiro familiar en su Galicia natal, Valle-Inclán vuelve al teatro en 1919 con Divinas Palabras, y abre un nuevo código genérico en el que prima la ironía y el sarcasmo. En esta “tragicomedia de aldea” se culmina el ciclo gallego de aires míticos que ya vimos en las Comedias bárbaras y encontramos a su vez rasgos pre esperpénticos, como la gran riqueza plástica de las acotaciones que nos llevan a un mundo que potencia lo sensorial y lo escenográfico. Su estreno solo contó con el tímido aplauso de la crítica menos conservadora.

Pisándole los talones a Divinas Palabras, Valle vuelve al género de la farsa con La Enamorada del Rey y Farsa y Licencia de la Reina Castiza, precedentes por antonomasia del esperpento en sus rasgos grotescos y en la caricatura que traza en esta última de Isabel II y su gobierno. Lo cómico y lo trágico, lo culto y lo vulgar, el pueblo y la monarquía se dan cita en estos teatros de títeres, hasta convertirse en una constante en el autor.

En 1920 Valle publica Luces de Bohemia con el subtítulo de “esperpento”, un género teatral nuevo que mira la realidad a través de lo grotesco y a los personajes desde un plano de superioridad irónica. De la mano de Max Estrella y Latino de Hispalis peregrinaremos por un Madrid nocturno, “brillante y hambriento”. La deformación sistemática de la realidad, el absurdo, la concepción del fantoche o el teatro dentro del teatro serán también denominadores comunes a los esperpentos de Martes de Carnaval. Y en todos ellos advertiremos que detrás de lo bufo, lo grotesco y lo absurdo se esconde una situación trágica. Dolor y risa para reflejar, en definitiva, toda la vida miserable de España.

La avaricia y la lujuria como caminos hacia la muerte son los ejes temáticos de La Rosa de Papel y La Cabeza del Bautista, dos breves piezas en las que late la fatalidad. El célebre episodio bíblico tan celebrado por el decadentismo finisecular sirve para que Valle traslade la fábula a unas nuevas circunstancias deformadoras y macabras.

En Ligazón y Sacrilegio, a medio camino entre lo dramático y lo narrativo, no hay personajes bíblicos pero existe la parodia de un sacramento: del matrimonio como “ligazón” a la burla sacrílega que supone la “falsa confesión” de un bandolero justo antes de su ejecución. Dos piezas breves en las que late el expresionismo.

Y cerramos estas Obras completas con una de las facetas menos conocidas, la de la producción poética de Valle-Inclán. De Aromas de Leyenda, su primer poemario en el que, tal y como apunta apunta Rosario Mascato en su minucioso estudio, el autor aúna la tradición lírica culta con la popular galaico-portuguesa, a libros de madurez como La Pipa de Kif o El Pasajero: Claves líricas, donde ya se aprecia el viraje del simbolismo hacia la vanguardia del esperpento.

Sobre el autor

Éste que veis aquí, de rostro español y quevedesco, de negra guedeja y luenga barba, soy yo: don Ramón del Valle-Inclán.

Estuvo el comienzo de mi vida lleno de riesgos y azares. Fui hermano converso en un monasterio de cartujos y soldado en tierras de Nueva España. Una vida como la de aquellos segundones hidalgos que se engancharon en los tercios de Italia por buscar lances de amor, de espada y de fortuna (…)

Hoy marchitas ya las juveniles flores y moribundos todos los entusiasmos, divierto penas y desengaños comentando las memorias amables, que empezó a escribir en la emigración mi noble tío el marqués de Bradomín (…) Todos los años, el día de difuntos, mando decir misas por el alma de aquel gran señor, que era feo, católico y sentimental. Cabalmente yo también lo soy y esta semejanza todavía le hace más caro a mi corazón (…)

Así se presentaba Valle-Inclán en 1903 en las páginas de la revista Alma Española. Así comenzaba también a crearse la leyenda que ha ido velando hasta desfigurar, casi borrar, la auténtica personalidad del escritor, que con lucidez afirmaba: Llevo sobre mi rostro cien máscaras de ficción  (…) Acaso mi verdadero gesto no se ha revelado todavía. Acaso no pueda revelarse nunca bajo tantos velos acumulados día a día y  tejidos por todas mis horas (La Lámpara Maravillosa, OC., III)

Otros libros del autor

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La Prensa dice:

Zenda

“la Biblioteca Castro dedica a las Obras completas (V, Teatro y poesía) de Valle Inclán, en la ejemplar edición de Margarita Santos Sanz. Qué gozo leer los trabajos introductorios a cada una de las obras que recoge este volumen, tan eruditos en los contextos históricos como eficaces al desenterrar las claves creativas”,  Ernesto Pérez Zúñiga

https://www.zendalibros.com/ya-que-los-jovenes-callan/

El País

“Una de las novedades de esta colección es que toma como texto base la primera edición y no la última en vida del escritor, como se suele hacer. Santos Zas defiende que “es importante que las obras se lean en el contexto en el que nacieron”, Andrea Nogueira

https://elpais.com/cultura/2018/10/23/actualidad/1540287861_719312.html